30 30e Mar 30e 2022 Comunicados De Prensa

La primera complicación mecánica de Grand Seiko que combina un mecanismo de fuerza constante y un tourbillon como una unidad en un solo eje.

Juntos, el movimiento del nuevo mecanismo y su sonido único dan a Kodō su característico latido.

Hoy se marca un nuevo hito en los sesenta y dos años de historia de Grand Seiko con la presentación del primer reloj de complicación mecánica de la marca, el Grand Seiko Kodō Constant-force Tourbillon. En su corazón se encuentra un movimiento innovador que ofrece un nivel de precisión estable sin precedentes para Grand Seiko al combinar un tourbillon y un mecanismo de fuerza constante como una unidad en un solo eje por primera vez en la historia de la relojería. 

El reloj se llama Kodō, palabra japonesa que significa latido del corazón. Con un aspecto único cuando está en movimiento y con un sonido cuidadosamente diseñado, este revolucionario reloj revela su vitalidad tanto auditiva como visual, gracias al diseño esqueleto y a la tapa de la caja de zafiro.

Lo más notable de todo es la forma en que el mecanismo de fuerza constante y el tourbillon se han integrado juntos para permitir la creación de un diseño general que está perfectamente en armonía con los valores de Grand Seiko y cuyo ingenio técnico se encuentra en un reloj de gran elegancia y facilidad de uso. 

El Grand Seiko Kodō estará disponible en una edición limitada de veinte ejemplares, en octubre de 2022.

Desde su concepción a la realidad

En 2020, Grand Seiko presentó el «T0 Constant-force Tourbillon», un movimiento conceptual que incorporaba este mecanismo patentado. Para dar vida al concepto en un reloj terminado, fue necesaria la dedicación completa de un equipo formado por diseñadores, ingenieros y artesanos encargados del montaje y el acabado del movimiento y la caja. Los 340 componentes del calibre fueron reexaminados y cuando fue necesario, rediseñados y reestructurados para su producción. El resultado es el Calibre 9ST1. El Calibre 9ST1 no solo es más pequeño que su predecesor, sino que su alta precisión se mantiene estable durante más tiempo gracias al mecanismo de fuerza constante. Además, el Calibre 9ST1 establece un nuevo estándar de precisión, en el que cada movimiento se prueba durante 48 horas completas en cada una de las seis posiciones y a tres temperaturas. Esto es el doble de tiempo que el estándar de Grand Seiko y del sector. Cada movimiento se evalúa en el transcurso de 34 días para verificar su precisión y cuando se completan las pruebas y se ha cumplido o superado este nuevo estándar, las características de rendimiento de cada movimiento se definen en el certificado individual que se entrega con cada reloj.

Desde el inicio del proyecto hasta la realización de Kodō en su forma acabada han sido necesarios diez años de habilidad, dedicación y arduo trabajo.

Innovación en precisión, belleza y sonido

La jaula de fuerza constante (izquierda) y la jaula del tourbillon (derecha) están integradas.

El calibre 9ST1 es complejo en su ingeniería y diseño, pero se basa en la simple idea de que la integración de un mecanismo de fuerza constante y un tourbillon como una unidad en un solo eje ofrecería ventajas prácticas. Como no hay ruedas ni otros componentes entre los dos mecanismos, no hay pérdida ni cambio en el par transmitido desde el mecanismo de fuerza constante al volante. Esto hace que el mecanismo de fuerza constante tenga una mayor duración de 50 horas y que la amplitud del volante sea más estable. En conjunto, estas características proporcionan una precisión muy estable del movimiento. Además, y de forma crucial para Grand Seiko, se ha podido reducir el volumen del movimiento, lo que permite respetar la estética de Grand Seiko y que el reloj sea eminentemente llevadero y perfectamente cómodo en la muñeca.

La integración de los dos mecanismos permite un uso óptimo del espacio.

La integración de los dos mecanismos crea un efecto visual deslumbrante. La jaula interior del tourbillon gira suavemente mientras el volante vibra constantemente a 8 pulsaciones por segundo y la jaula exterior de fuerza constante sigue su rotación a intervalos exactos de un segundo. Los sonidos del escape y del impulso de una vez por segundo del mecanismo de fuerza constante armonizan con este ritmo visual regular para crear, tanto para el ojo como para el oído, un latido profundamente satisfactorio y tranquilizador. El sonido ajustado a una 16ª nota o semicorchea tiene un encanto poderoso y a la vez suave, que es posible gracias a que el 9ST1 es el movimiento con la frecuencia más alta* que jamás haya incorporado un mecanismo de fuerza constante.
* a febrero de 2022, según investigación de Grand Seiko.

Aunque este extraordinario reloj es en todos los sentidos un nuevo punto de partida para la relojería de Grand Seiko, la funcionalidad por la que Grand Seiko es conocido sigue estando plenamente presente en cada detalle. La jaula de fuerza constante tiene un rubí en uno de sus brazos, que actúa como un pequeño segundero. El reloj incorpora una función de parada del segundero para que la jaula giratoria del tourbillon se detenga cuando se extrae la corona, lo que permite ajustar la hora al segundo exacto. La aguja de las horas tiene una faceta adicional en su punta para mejorar su legibilidad. Además, el Kodō ofrece una resistencia al agua de 10 bares.

Luz, sombra y espacio

El fondo de la caja de cristal de zafiro revela la belleza del acabado del movimiento y su intrincada construcción.

Gracias a la integración de los dos mecanismos clave, el Calibre 9ST1 tiene espacio para respirar dentro de la caja y hay espacio suficiente para que la luz penetre, tanto por la parte delantera como por la trasera de la caja, revelando la belleza del acabado a mano. Por la misma razón, el delicado juego de luces y sombras que es fundamental para la estética de Grand Seiko está ahí para ser disfrutado en las sutiles gradaciones de tonos, ángulos y texturas. Cada uno de los componentes principales está minuciosamente acabado a mano utilizando una variedad de técnicas para dotar al movimiento en general del brillo silencioso pero duradero, que es el sello de Grand Seiko.

La caja está construida con Platino 950 y Titanio Duro Brillante de Grand Seiko para lograr una belleza duradera. Algunas partes de la caja de ambos materiales están pulidas por el método Zaratsu y otras tienen un acabado mate; ambos procesos son completados a mano por artesanos altamente calificados para asegurar que, desde cualquier ángulo, se revele una armonía agradable a la vista. Los dos materiales de la caja se combinan de forma más evidente en el extremo cónico de las asas, donde un pequeño espacio abierto entre cada asa añade ligereza y un aspecto único al diseño general.

La experiencia de Grand Seiko en el pulido a mano es evidente en la forma en que las superficies de Platino 950 y Titanio Duro Brillante están perfectamente armonizadas.

El reloj se ofrece con una correa de piel de becerro especialmente tratada de la misma manera tradicional que se utilizaba para crear el material de alta durabilidad que se empleaba en la armadura de los samuráis. La superficie de la correa está pintada a mano con laca Urushi en un proceso de recubrimiento múltiple que le otorga un brillo delicado. El reloj también viene con una correa de cocodrilo alternativa.

Un nuevo estudio en el corazón de Ginza

El reloj ha sido diseñado por un grupo de élite de relojeros y diseñadores de Grand Seiko que formarán parte del nuevo estudio, el Atelier Ginza, que estará situado en Ginza, Tokio, donde Kintaro Hattori inició su negocio en 1881. El objetivo del estudio es crear relojes verdaderamente únicos que reflejen la determinación de Kintaro de que su empresa se esfuerce siempre por fabricar los mejores relojes del mundo

Con la creación del Grand Seiko Kodō y el establecimiento del Atelier Ginza, Grand Seiko ha creado un nuevo escenario en el que, en los próximos años, se construirá un nuevo futuro.

SLGT003

Grand Seiko Kodo Constant-force Tourbillon: SLGT003

Calibre 9ST1
Tipo de movimiento: cuerda manual.
Alternancias: 28.800 por hora (8 por segundo).
Precisión: De +5 a -3 segundos por día (cuando está estático durante 48 horas)
Reserva de marcha: 72 horas.
Número de joyas: 44.
Constant-force Tourbillon
(Fuerza constante: 50 horas)
Diámetro: 35,0 mm., Grosor: 7,98 mm.

Especificaciones
Caja de Platino 950 y Titanio duro brillante
Cristal de zafiro con la forma de la caja con revestimiento antirreflejante
Parte posterior de la caja transparente.
Resistencia al agua: 10 ATM.
Resistencia magnética: 4800 A/m
Diámetro: 43,8 mm., Grosor: 12,9 mm.
Correa de piel de becerro con cierre de tres pliegues Platino 950 que se
libera al pulsar un botón.
Correa de cocodrilo de doble cara incluida
Precio de venta al público aproximado recomendado para Europa:
Aproximadamente 370.000€
Edición limitada de 20 unidades.